“Rosie la remachadora” ¿ícono o publicidad?

La ilustración de J. Howard Miller realizada en 1943, es sin duda un icono feminista, pero este surgió con un fin muy distinto al actual. Aunque si hablamos de “la remachadora”, debemos saber si realmente existió Rosie, o bien, sí ese rostro que vemos en la ilustración le pertenece a alguien.

El rostro de “Rosie”

Rosie “The Riveter” o Rosie “la remachadora”, realmente tiene un rostro inspirador, pero lo más curioso del asunto, es que la musa inspiradora no supo lo famosa que era, hasta que en una ocasión al hojear una revista vio la fotografía y se reconoció.

¿Cómo pudo suceder? Geraldine Doyle era una chica guapa, que trabajaba en una acería y estaba lejos de tener unos bíceps abultados, más bien, era una mujer muy delgada, dulce y ‘glamourosa’.

Sin embargo, Doyle si hizo trabajo rudo, pues estuvo en la fábrica metalúrgica de Ann Harbor, en Michigan, aunque sólo duró apenas dos semanas. No obstante ese pequeño tiempo fue suficiente para que un fotógrafo de “United Press”, le tomara algunas fotografías que después inspiraron a Miller.

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“Las Rosies trabajadoras”

La necesidad de mano de obra para poner en marcha a los EE.UU frente a las exigencias de la guerra, y el hecho de tener a muchos hombres combatiendo en la Segunda Guerra Mundial, hizo que las fabrica hicieran comerciales y publicidad atractiva para incorporar a sus listas a mujeres que solían ser amas de casa, y ahora se convertirían en trabajadoras.

Rosie Will Monroe, fue la encargada de protagonizar y darle fuerza al trabajo femenino; el productor de cine Walter Pidgeon se encargó de convertir a Rosie en la protagonista de una película promocional.

Rosie Monroe fue contratada por la Ford Motor Co. para trabajar como “remachadora”, en una cadena de montaje que fabricaba los bombarderos B-24 Liberator. Debido a que se buscaba mostrar lo “maravilloso” que era ser una trabajadora, vieron en Rosie a la persona ideal para representar dicho objetivo.

Rosie se convertiría en una heroína nacional que alentaba a que más mujeres se incorporen a trabajar en las fábricas. Poco tiempo transcurrió, cuando se empezó a ver coloridos carteles con el lema ¡”We Can Do It”! (nosotros podemos hacerlo), para lograr que más mujeres siguieran el ejemplo de Rosie y de esa forma surgió “Rosie la remachadora”.

La particularidad del trabajador TENDER COMRADE, a 'Rosie the Riveter' war worker on the swing shift, 1944 MBDTECO EC005 249/cordon press

Manifestación artística.

Rosie “la remachadora” no sólo inspiró una famosa ilustración, como parte de la publicidad también en 1943 se compuso una canción dedicada a la mujer trabajadora. La canción llevó por título “Rosie the Riveter”, con letra de Redd Evans y John Jacob Loeb e interpretada por artistas como Kay Kyser.

El tema incluía versos como “Rosie está haciendo historia, trabajando por la victoria, Rosie ‘la Remachadora'”, aunque la canción hablaba de su novio Charlie, un marine que se había ido al frente y al que Rosie protegía apoyando al país con su trabajo.

En 1943 también en la revista “The Saturday Evening Post” se publicó en una de sus portadas un dibujo de Norman Rockwell, protagonizado por una remachadora algo menos ‘glamourosa’ que la Rosie que todo el mundo reconoce.

Sin embargo la ilustración de J. Howard Miller para subir la moral de sus trabajadoras, pasaría a la posteridad y sería una de las más reproducidas del movimiento feminista, que recobró fuerza en los 70’s y los 80’s.

En los años 2000, esta ilustración regresó con la cultura “pop”, donde numerosas celebridades y animaciones como los “Marge Simpson” la han elegido para representar el “girl power” (poder femenino) y todo lo que con lleva ser una mujer fuerte.

 

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