La mujer mexicana seriamente expuesta a ser nini

La mujer mexicana seriamente expuesta a ser nini.
La mujer mexicana seriamente expuesta a ser nini

 

No es algo que pueda ocurrir en el futuro, sino que a esta realidad es a la que tiene que empezar a enfrentarse México desde este preciso instante. La mujer mexicana está expuesta a un porcentaje muy alto de llegar a convertirse en ‘nini’, es decir, una persona que ni trabaja ni estudia. No lo dice cualquier institución, sino que lo afirma la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según los últimos informes publicados. El país azteca está muy por encima de la media en este aspecto, que parece tener una causa evidente, al igual que diversas y posibles soluciones.

La mujer mexicana seriamente expuesta a ser nini.

José Ángel Gurría, secretario ejecutivo de este organismo, dejaba clara la situación en un evento por la igualdad de género celebrado en la República en este inicio de año. El representante afirmaba que los datos indican que el promedio está en un 15% de mujeres de edad temprana que son ninis y en México el porcentaje se dispara hasta el 33%. Un dato de los más altos del ranking, aunque preocupa aun más que casi el 90% de todas esas mujeres están inactivas. Esto significa que no están poniendo soluciones para remediar esta situación, o lo que es lo mismo, no están buscando un empleo.

Junto a Turquía, el territorio azteca es el que mayor proporción de ninis inactivas reúne dentro de los países que están adscritos a la OCDE. Radicalmente opuesta es la situación en países como Portugal o España, que cuentan con las tasas más bajas. Allí la brecha de género también es menor, mientras que en México en estos momentos las mujeres tienen una probabilidad de ser ninis cuatro veces mayor que la de los hombres. Estos tienen unas cifras en torno al 60% en cuanto a ninis inactivos, mucho menos que en féminas. Y eso también tiene unas consecuencias devastadoras en otras ramas de la sociedad.

Por ejemplo, México es uno de los países donde la violencia contra la mujer está más acentuada, con un 63% de mujeres mayores de 15 años que afirman haber sido víctima de algún tipo de violencia. Y por supuesto, el aspecto económico no puede quedar en un segundo plano. El salario de las mujeres mexicanas es un 23% menor que el de los hombres y según la propia OCDE esto está perjudicando al PIB nacional, que sería sensible de sufrir una subida si esto no estuviera ocurriendo. Pero el por qué ocurre todo esto tiene un patrón y se basa en la situación familiar.

La mujer mexicana seriamente expuesta a ser nini

México es todavía un territorio donde el sistema patriarcal está fuertemente arraigado. Esto hace que las mujeres se conviertan en las principales responsables de cuidar a los hijos y en consecuencia abandonen sus puestos de trabajo para poder desempeñar esa tarea. Falta seguridad y sobran estereotipos de género.

Aun así, la OCDE ha afirmado en numerosas ocasiones que el país está dando importantes pasos en pro de corregir estos problemas. El incremento salarial a las mujeres ha sido sustancioso, y de hecho más de la mitad de ellas ya llega al sueldo mínimo, algo impensable hace una década. Las oportunidades laborales también se están equiparando, algo indispensable para que el cambio sea efectivo. Un cambio que también tiene que pasar por la mejora de un segundo idioma como el inglés, algo fundamental a la hora de presentar un currículo de trabajo.

Según el último informe EPI 2019, que mide el nivel de aptitud de inglés en un centenar de países del mundo, la diferencia de género también se pone de manifiesto. La mujer mexicana está por encima de los dos puntos menos en cuanto a dominio del lenguaje anglosajón (47.94) que los hombres (50.03). Una cifra que alcanza por muy poco el punto en toda Latinoamérica y que nada tiene que ver con la del resto del mundo, donde la mujer tiene mejor dominio que el hombre.

Aspectos a mejorar también en educación y donde se debe predicar con el ejemplo. La institución internacional ha reconocido que la alta participación de mujeres en un espacio de debate como el Congreso es de gran ayuda, junto a programas de estudios dedicados expresamente a que las estudiantes se interesen por ramas científicas, tecnológicas y matemáticas también. México parece enfocarse en la dirección correcta, aunque todavía quede mucho por hacer.

Te recomendamos leer también: Aparatos que consumen electricidad aún estando apagados