Diez mitos sobre la sexualidad femenina que deben desaparecer

mitos sobre la sexualidad femenina que deben desaparecer
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mitos sobre la sexualidad femenina que deben desaparecer

 

La sexualidad femenina siempre ha estado rodeada de creencias erróneas que, de manera subconsciente, continuamos validando e incluso propagando.

Por eso, en esta publicación queremos ayudarte a desmontar diez de estos mitos populares, para que a partir de hoy puedas disfrutar de una sexualidad libre, saludable y sin complejos. ¡Comencemos!

1.- Las mujeres no se masturban

La masturbación es uno de los mayores tabúes acerca de la sexualidad femenina. Es posible que incluso tú hayas contestado que no si alguna vez te preguntaron si lo hacías.

mitos sobre la sexualidad femenina que deben desaparecer

La creencia errónea de que es un acto sucio, vergonzoso o que está reservado para los hombres impide que las mujeres disfruten de todos los beneficios que masturbarse tiene para la salud; por ejemplo:

  • Conoces mejor tu cuerpo y las zonas que más placer te producen, por lo que
  • Te ayuda a disfrutar más el sexo
  • Alivia el estrés y te ayuda a dormir mejor
  • Disminuye los dolores menstruales
  • Mejora tu autoestima

Hoy, existen muchas iniciativas que promueven la auto exploración para el bienestar sexual de la mujer, entre ellas están marcas como CHERISH.

Además de ser sex shop en México que cuenta con juguetes sexuales de última tecnología, en su blog y sus redes sociales encontrarás información dedicada al bienestar íntimo desarrollado por sexologas. Visítalos, despeja todas tus dudas y comienza a explorar tu cuerpo.

2.- El placer está en los genitales, por eso penetración = orgasmo

Falso. El cuerpo tiene muchas zonas erógenas que no tienen nada que ver con los genitales: los muslos, pezones, el cuello… Toda tu piel está dotada de terminales nerviosas que la vuelven un órgano receptivo a la estimulación.

¿Has escuchado del sexo tántrico? Esta práctica está basada en alcanzar el clímax estimulando tu cuerpo a través de los sentidos (besos, masaje, miradas, palabras…), conectando tu mente con la de tu pareja. De esta manera se consiguen orgasmos intensos, fuera de lo común, aún sin penetración.

Incluso hay mujeres que pueden conseguir estimulación a través de fantasías o de sueños eróticos.

3.- Los juguetes sexuales causan adicción

No. Los vibradores y succionadores son sólo eso: juguetes. Son complementos para hacer de la masturbación (y de las relaciones sexuales) un proceso más divertido.

Eso sí, son tan eficaces que puedes acostumbrarte a alcanzar orgasmos de manera rápida. Por eso debes alternar el uso de los juguetes con otros tipos de estimulación, y disfrutarlos por igual.

4.- Sólo los hombres piensan en sexo, las mujeres no o solo a veces

El deseo sexual es un fenómeno complejo, regulado por factores bio-psico-sociales.

En ese sentido, cualquier problema a nivel biológico (obesidad, diabetes, problemas hormonales, etc.), psicológico (como estrés, ansiedad, depresión, complejos) o social (tabúes, educación sexual) tienen un impacto negativo en el deseo sexual de cualquier persona.

En un estado de completa salud no hay razón por la cual una mujer tenga menor deseo sexual que un hombre.

5.- A las mujeres no les gusta el sexo oral

El sexo oral es, tal vez, una de las practicas que despierta que causa más curiosidad y pudor entre las mujeres. Pero esto no significa que no les guste.

De hecho, el sexo oral puede ser una práctica muy satisfactoria y excitante, sobre todo durante los juegos preliminares.

Si quieres disfrutar de esta práctica de manera cómoda te recomendamos que cuides mucho tu higiene y uses alguna fragancia íntima en barra. No te olvides del condón y/o una barrera bucal para protegerte de las ITS.

6.- Si tienes mucho sexo tu vagina se va a “hacer grande”

Falso, falso, muy falso. Aunque el tamaño del canal vaginal varía entre cada mujer, al estar hecho de un tejido muy elástico que se estira y regresa a su dimensión original después de cada penetración.

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Ni el pene, ni la copa menstrual ni los tampones tienen la posibilidad de “ensanchar” el canal vaginal.

7.- Durante el embarazo está prohibido tener sexo

Esto en realidad es un tema individual. No existe evidencia de que el las prostaglandinas del semen, la penetración o las contracciones que se experimentan durante el orgasmo sean causantes de abortos o partos prematuros.

Existen muchas parejas que mantienen relaciones sexuales durante todo el embarazo e incluso experimentan un incremento del deseo sexual durante el segundo trimestre.

Otras lo consideran incómodo por los síntomas como el cansancio y las náuseas, el volumen del abdomen o están atravesando por un embarazo de alto riesgo que se los impide.

La decisión es tuya, pero te recomendamos que mantengas una higiene excelente para evitar infecciones y, sobre todo, lo consultes con tu especialista para confirmar que en tu caso no exista un riesgo.

8.- El himen es sinónimo de virginidad

El himen no es un sello de calidad ni una barrera que se debe derribar por la fuerza.

El himen es en realidad una membrana que se forma durante la etapa embrionaria y que cubre de forma parcial el canal vaginal. Su forma, tamaño y elasticidad varía de mujer a mujer; incluso puede no estar presente.

Hay muchas razones que pueden romper el himen que no tienen que ver con sexo, desde deportes hasta colocar un tampón con mucha fuerza.

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Esperar que exista dolor y sangrado durante la primera relación sexual como símbolo de virginidad forma parte del estereotipo de “una mujer pura” (lo que sea que eso signifique), es parte de una cultura de discriminación y violencia que debe desaparecer.

Si durante la primera relación sexual se logra una buena estimulación y la penetración es cuidadosa, no tiene que haber dolor y el himen se puede mantener intacto.

9.- El orgasmo vaginal es mejor que el clitoriano

Orgasmo solo hay uno. Un orgasmo se trata de contracciones rítmicas que se producen en algunas áreas del cuerpo, después de estimular zonas erógenas como la vagina o el clítoris.

Obviamente no hay orgasmo mejor que otro, cada persona los vive diferente y no siempre estará estimulando los mismos puntos.

10.- Después de la menopausia se acaba el deseo sexual

Los humanos somos seres sexuales desde que nacemos hasta que envejecemos.

Llegar a la menopausia significa el cese de la fertilidad de una mujer, pero no de su vida sexual.

Aunque con los cambios hormonales que acompañan esta etapa se pueden presentar problemas como la resequedad vaginal, el uso de lubricantes y algunos medicamentos (recetados por tu médico) te permitirán disfrutar de tu sexualidad sin problemas.

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